Valorar la presencia y estado de conservación de manglar, dunas, matorral costero, humedales, selvas, marismas, fanerógamas marinas u otros componentes naturales relevantes.
Registrar fauna observable o reportada localmente, y valorar posibles señales de perturbación, riesgo o compatibilidad con el uso recreativo.
Valorar la calidad visual, conservación, limpieza y ausencia de obstrucciones en elementos naturales o escénicos relevantes de la playa y su entorno.
Identificar elementos naturales, culturales, históricos o
interpretativos, y valorar su conservación, visibilidad, accesibilidad y señalización.